Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.
Julio Cortázar en Rayuela.
Eso es de los “rendez-vous” raros que hacían la Maga y Horacio, que por ser originales y bohemio se citaban en el Barrio Latino de París para andar sin rumbo fijo hasta verse… cosa que siempre terminaban haciendo, como por telepatía.